Verdad y escena.

Hay certezas. Pese a todos los desvíos, a las tentadoras maniobras de escape, hay cosas que simplemente son ciertas. Se saben. Y una de ellas es la verdad, desplomándose sobre el escenario con su aroma áspero y confortable. Tengo que decir que la verdad me sienta bien, me limpia la mirada. Y quizás es por esta fuerza sanadora por la que cada vez la distingo más claramente y rechazo las mentiras escénicas.waater La verdad es lo que distingue bailar del ejercicio, la nota definitiva que rompe la imitación, la irresistible búsqueda de aprobación por parte del público. Bailar con verdad. ¿Cuántas veces lo hemos conseguido? ¿Lo hemos hecho alguna vez? Últimamente que la salud me falla y paso muchas horas frente a la pantalla, me he aficionado a husmear el aroma de la autenticidad. Y no hay nada más profundo y más delicioso que saborearla cuando por fin se encuentra. Y sí, creo que se puede hablar de verdad cuando se trata de un escenario. Porque ocurra lo que ocurra fuera de ese espacio, en ese preciso momento lo cierto es lo que está pasando sobre las tablas. El público lo cree, está convencido de que vive algo real. Si no, se marcharía. Pero, ¿y quien baila? Creo que sólo que puede ofrecer lo que se ha creado, lo que se posee. Si no hay nada que ofrecer, nada en lo que creer, no podremos trasmitir. Ésta es una invitación a ser reales, a ofrecer verdad cuando bailemos, cantemos, actuemos, escribamos, incluso cuando acerquemos nuestras m

No te pierdas el primer Tribal Fest de Navarra: 2-3 marzo

¡Feliz 2013!

Arrancamos el año con novedades. Por primera vez nos lanzamos a organizar un festival nacional de Danza Oriental Tribal en Pamplona. SERÁ EL FIN DE SEMANA DE SÁBADO Y DOMINGO, 2-3 DE MARZO. Hemos contado con tres grandes profesionales de la danza en España: Idhun, Noemí Castell y Rachida Aharrat.

Tenéis toda la info en http://irunatribalfest.blogspot.com.es/

IRUÑA CARTEL OK 2Ihdun, maestra de lado oscuro y expresivo de la danza tribal. Sobran las presentaciones de una de las figuras más importantes del Tribal en Europa

Rachida Aharrat, maestra de maestras, una de las figuras más importantes de la danza del vientre en España.

Noemí Castell, una de las pioneras de este estilo en España, técnica incontestable y una chispa increíble,

Apuntad bien las fechas: 2- 3 de marzo, sábado y domingo, 48 horas de danza! 6 talleres+ un espectáculo+ hafla y bazar delikatessen

TALLERES

Os dejo aquí el calendario de los talleres. Más abajo encontraréis detalles sobre cada uno de ellos y los precios. QUIEN SE APUNTE A TODOS LOS TALLERES RECIBIRÁ UN TOCADO PARA EL PELO TRIBAL DE REGALO (son una preciosidad, valen más de 30 euros si los compráis por vuestra cuenta). Aconsejamos no esperar mucho porque además de que se terminan los descuentos las plazas corren y ya estamos recibiendo reservas.

Si queréis reservar, sólo tenéis que mandar un mail a irunatribalfest@gmail.com

Para hacer boca, os enviamos también unos cuantos vídeos de las maestras.

Sábado, 2 marzo

Domingo, 3 de marzo

11.00- 13.00

RACHIDA AHARRAT

Oriental clásico

RACHIDA AHARRAT

Técnica de suelo

14.15- 16.15

NOEMÍ CASTELL

I.T.S.

NOEMÍ CASTELL

Slow ondulations

16.30 – 18.30

IDHÚN

Postura y brazos

IDHUN

Dark wave

ESPECTÁCULO

SÁBADO, 2 DE MARZO, 21.30 HORAS

CASA CULTURA DE ZIZUR MAYOR. Más info próximamente.

Tribal: mujeres tatuadas y nómadas

Vinieron en tropa, mujeres de todas las edades, crótalos en mano, con las gargantas enrojecidas y la piel envuelta en tatuajes. Se hacían llamar ‘tribu’, venían de un lugar de San Francisco, y querían bailar, por el simple placer de hacerlo juntas. Aquello se parecía a la danza árabe, pero a diferencia del bellydancing de moda, aquellas mujeres eran norteamericanas, mestizas, huían de estereotipos, enseñaban su vientre, a menudo profanado por embarazos, años y una vida intensa. Acariciaban las danzas de las tribus nómadas del norte de África, nostálgicas de las fotografías antiguas de las gitanas del desierto y adoraban el sonido subterráneo del rababa* y el latido de la darbuka. Si los Beatles condimentaron con especias indias su rock, ¿por qué las bailarina de Occidente no podían hacer lo mismo?

Y nació el Tribal. Un homenaje a las imágenes de gawazi, mujeres del norte de África, cubiertas de henna, tela, turbantes y monedas sobre su piel oliva. Errantes, gitanas.

Los años 60. El cabaret de Hollywood

La mente inquieta que dio nombre al movimiento fue la de Jamila Shalimpur, bailarina de cabaret afincada en San Francisco. Por aquel entonces, Occidente asistía a una explosión de la danza del vientre, concretamente del estilo cabaret egipcio. Pero tanto en Egipto, como en el Occidente, las bailarinas evolucionaban hacia el estilo de las estrellas de Hollywood. Poco a poco, los trajes se cargaban de de lentejuelas y brillos, y se imponían los estereotipos de belleza occidental: cinturas estrechas, pecho abundante y glamour. En la danza, se imponían los desplazamientos procedentes del ballet y el uso del velo. La bailarina de danza oriental, que tradicionalmente en Egipto, Turquía o Líbano, bailaba para otras mujeres, como una forma de diversión, se convertía poco a poco en un espectáculo de cabaret.

Jamila Shalimpur conoció el lado amargo de la danza del vientre. Después de regentar un casino de danza oriental, se casó con un percusionista sirio que le prohibió bailar en público mientras estuvieran casados. Jamila se divorció y dio un giro a un arte con el que ya no se identificaba. Cambió su vestuario, volvió a la música tradicional del norte de Egipto y evocó el espíritu de las gawazi creando en 1968 una compañía de danza multitudinaria. La llamó ‘Bal Anat’. Actuaban en museos, reuniones juveniles, bailaban en familia y con trajes típicos de la región del norte de Egipto. Mezclaban fantasía, no dudaban en bailar con serpientes, espadas o cántaros. Y así nació el estilo Tribal.

De la psicodelia folk a la creación de un vocabulario en clave

Fue después Marsha Asher, integrante y diseñadora del vestuario y de las joyas de la compañía, quien imprimió un nuevo paso en el estilo al formar su propio grupo de danza. Los San Francisco Dance Troupe fueron los primeros en utiliza el concepto de ‘ Tribu’ y siguieron con la tradición de bailar en eventos culturales. Después de una década, Masha decidió abandonar el grupo y dedicarse por completo al diseño de joyas. El tribal, sin embargo, tenía la fuerza suficiente para seguir adelante. Carolina Nericcio, una de las alumnas de Masha, decidió seguir adelante con aquella nueva forma de expresión. Tatuada y rebosante de ideas, desarrolló un vocabulario de movimientos específico para las bailarinas de su grupo, las Fat Chance Bellydance. Este lenguaje, con una serie de movimientos detallados, permitía la improvisación en grupo, gracias a una serie de contraseñas. Con ellas, se configura el término de American Tribal Style. Corría el año 1986.

El hecho de ser un estilo de fusión, moderno e inventado, conduce inevitablemente a nuevos cambios y versiones constantes. En los años 90, la cadena de alumnas- revelación continúa con la figura de Jill Parker. Con ella, el tribal se abre definitivamente a otras músicas y otros estilos. En estos momentos, las definiciones fallan y sólo podemos hablar de Tribal Fusión.

Carolina Nericcio mantiene su estudio y la compañía de Fat Chance Bellydance en San Francisco. Actualmente es el máximo exponente del llamado ATS.

http://www.fcbd.com/

Más sobre el rababa:

http://tonoreguera.wordpress.com/membranofonos/egipto/rababa-egipto/

Zíngaro en agosto

Antes de que arranquen las vacaciones y el calor del verano borre todos los recuerdos de la vida cotidiana, os informo de que este agosto impartiré un curso de danzas zíngaras en Civican. Será los miércoles de agosto de 19.30 a 21.00 horas, todo el mes sale por 21 euros, super barato. La temática, danza gitana de Rusia y gypsy libre. Si os interesa, podeis apuntaros en las mismas oficinas de Civican durante esta semana y durante julio por teléfono. 949 222 444.
¡Rienda suelta para bailar, expresar y sentir!

Conexión Tribal- El evento de la danza oriental en Navarra

CONEXIÓN TRIBAL
Viernes, 22 de junio 20.30 horas
Escuela Navarra de Teatro

 Un encuentro único. Por primera vez se unen sobre el escenario las principales artistas de danza oriental de Navarra en un espectáculo exclusivamente dedicado a la Fusión. Más de veinte bailarinas han hecho posible ‘Conexión Tribal’ , un proyecto plural y profesional que recoge interpretaciones muy diversas de la danza.  Artistas locales de Tribal fusión como Silbia Telletxea, Adasha, Stefanía Caro, Adytya, Elhära o Silver Rose (Estella), y de la danza hindú, como María Pérez, se unen a alumnas y amantes de la Fusión en una velada especial. Y es que juntas, bailar es más divertido.

Próxima Hafla Tribal en la Sala El Bafle. Tachán, tachán…

¿Quién dijo que segundas partes no son buenas? Al contrario, este jueves, 1 de marzo, repetimos Hafla en la Sala El Bafle de San Juan y lo hacemos con más ganas que nunca. Alumnos, profesores, músicos, todos amantes de la danza tribal y oriental nos reuniremos a partir de las 22.00 horas para presentar nuevas coreografías. En esta ocasión, habrá percusión en directo, danza oriental, fusión tribal, ATS, cabaret, hip hop y fusiones imposibles como la de didgeridoo y la danza oriental.

Entrada grauita, a partir de las 21.45 horas.

Pina Bausch, la reina de la compasión

¿Quién fue Pina Bausch?¿qué se escondía en su aparente fragilidad?

Ahora que el fabuloso filme de Wim Wenders ha abierto el universo personal de Pina Bausch a las salas de cine, me viene a la cabeza el artículo que publiqué en 2009 para la revista ‘La casa de los Malfenti’ con motivo del fallecimiento de la genial coreógrafa.Para los amantes de la artista alemana que revolucionó la danza, aquí van algunas notas sobre su vida.

La reina de la compasión

La coreógrafa Pina Bausch bailó hasta el ritmo del último goteo de su propia sangre. Tras su muerte, el próximo 29 de abril de 2012 se celebrará el primer Día Internacional de la Danza sin la sombra de sus manos infinitas.

(Escena 1)´Der Fenster putzer’: Desesperado por mantener impecables los cristales de los rascacielos, el hombre limpia-ventanas baila, se agita y finalmente se desmorona sobre un escenario cubierto por una montaña de flores de seda roja. Comienza a sonar un mambo. Aparecen diez mujeres vestidas de fiesta que lo rodean.
(2) En escena, dos amantes se miran y se abrazan,  pero demasiado débiles para aguantar su propio peso, se derrumban sobre el suelo. Como Sísifo, hay que levantarse, estrecharse, para de nuevo caer en un bucle interminable de gestos condenados al fracaso. Se aman y se equivocan hasta el infinito.


¿Qué bailan? ¿Es danza? ¿es teatro?

Preguntada por las intenciones de sus coreografías, Pina Bausch (Solingen, Almania, 1940) era rotunda: “La vida es mi mayor influencia. Todo lo que veo en ella me interesa formularlo, plasmarlo, tomando en cuenta las relaciones y los deseos”. Pocas veces la danza ha estado tan cerca de la palabra. Nunca tan confundida con el teatro. La coreógrafa arrancó del escenario imágenes visionarias, a veces obsesivas, en las que los bailarines desnudan los comportamientos cotidianos e  interrogan al espectador.

Ella
Acerca de Bausch se puede decir que puso piel a la poesía, si se confirma la teoría de Ángel González y un poema consiste en marcar la piel del agua. Sería justo contar además que con sus coreografías desmontó los límites de la danza, deformó sus signos y creó un lenguaje nuevo capaz de expresar la realidad de un siglo atroz que el ballet ya no podía escenificar.

Nació en la confluencia más absurda del espacio tiempo: segunda guerra mundial, una época que marcaría su obra.
Cuando en 1948 una Alemania castigada se disponía a ser troceada sobre el banquete de los aliados, Pina Bausch despellejaba los dedos de sus pies sobre las puntas de unas zapatillas de ballet. Tenía ocho años y asistía a una realidad difícil de digerir que marcaría toda su obra. Tras formarse en la escuela expresionista del coreógrafo Kurt Joss,  viaja a Nueva York donde  continúa sus estudios con la Julliard School. Al otro lado del Atlántico baila en el Metropolitan y en la New York City Opera. Siempre inquieta, se deja influenciar por la obra de Martha Graham y siente la necesidad de integrar la danza y el teatro. En 1961 regresa a Alemania reclamada por Kurt Joss, donde comienza su carrera como coreógrafa. Firma sobre el escenario ‘Fragment’ y poco después se hace cargo de la compañía Tanzteather Wuppertal en la ciudad homónima de Alemania, que será su destino final.
Es curiosamente en la provincia, lejos de la distracción de las grandes ciudades, donde la Bausch desarrolla su mundo coreográfico, concentrada en expresar las relaciones entre hombres y mujeres, la soledad o la muerte. “No me alcanza la danza para hablar del mundo”, reflexionaba.
En 1975, al frente de la compañía, estrena obras demoledoras como Ifigenia en Taúride y Orfeo y Eurídice, en las que da movimiento a las óperas de Gluck y donde se hace visible la ruptura con la escenografía tradicional. Pina recupera la fuerza del compositor para explorar los lados más oscuros y despiadados del ser humano, con movimientos arrebatados y expresivos. La reacción no fue la esperada: su danza- teatro provocan abucheos y deserciones entre los puristas. Tampoco se entiende entre el público transgresor norteamericano. “En realidad lo que se produjo es un problema de comprensión. Se percibió mi trabajo como una provocación, pero no era eso”, señaló la coreógrafa en entrevistas posteriores.
Durante los años 80, sus escenas oscuras y violentas despertaron el rechazo de la crítica neoyorquina que tachó su obra de ‘eurotrash’ o ‘eurobasura’.
Pina Bausch continuó su senda. Convencida de su trabajo, continuó la investigación de nuevos parámetros y en 1980 da un giro a sus composiciones con obras más humorísticas y corrosivas. Presenta sus obras más características: ‘Café Muller’, una recreación de su propia infancia en el café de su padre, ‘La Consagración de la primavera’, de Stravinski , o ‘Der Fensterputzer’ (El limpiaventanas) recrean situaciones absurdas y divertidas que exploran en el interior de las reacciones humanas.
De hecho, el trabajo con los bailarines iba más allá de la coreografía. Los integrantes de la Wuppertal respondían a preguntas complejas para exteriorizar sus deseos, estados de ánimo o miedos, y proporcionar material de trabajo a la coreógrafa. La banda sonora aborda todo un mundo, desde la nostalgia y la saudade de la cantante Cesaria Évora,  un blues vagabundos de Dizzy Gillespie, el descaro del mambo o la profundidad de Maria Callas.
Arriesgó en un escenario complejo donde se funden la actuación, los bailes populares, la comedia musical, donde los bailarines se mueven más por el ritmo de sus sentimientos que por la métrica de la danza. Su voluntad de buscar la verdad le llevó incluso a versionar su propia obra. En el año 2000 realiza ‘Kontakhof’ (`Patio de encuentro`), una composición que ya había presentado en 1978 con los bailarines de la compañía Wuppertal, fuertes y ultra preparados, y le da un nuevo giro: ahora serían un grupo de hombres y mujeres de más de 65 años los protagonistas. El objetivo, según sus colaboradores, era añadir a la belleza de la música la experiencia vital de los intérpretes.

Corrosiva sin voluntad de serlo, exploradora incasable de las emociones que llevan a las personas a moverse, Pina Bauch falleció el 30 de junio de 2009 en Wuppertal y dejó abierto un camino de investigación apasionante. Nacida en la combinación más absurda del espacio tiempo, absorbió toda la ternura y el dolor para dejarlas sobre el escenario. Sus brazos aún describen una caricia infinita.